Como comunidad de Enfermería Intensiva nos encontramos durante esta nueva fase de respuesta a la pandemia por COVID-19 apoyando de manera irrestricta la adecuación, reconversión y ampliación de camas con el objetivo de asegurar el acceso oportuno al incremento de pacientes requirentes de cuidados intensivos en nuestro país.

Esta reorganización de los servicios de salud no sólo se limita a aumentar el número de camas o la complejidad de éstas, contar con una adecuada dotación de profesionales es esencial.

Satisfacer esta demanda nos ha enfrentado a una escasez de enfermeras(os) con formación y suficiente experiencia en cuidados intensivos, siendo necesaria la redistribución de otros equipos de enfermería para garantizar el acceso de todos los pacientes. Agradecemos todos los esfuerzos realizados por los equipos que han cambiado sus funciones y lugares habituales de trabajo para ir en apoyo de esta nueva demanda, y por supuesto, por apoyar con coraje y compromiso a las unidades de cuidados intensivos que se han tenido que fortalecer.

La ampliación de camas de intensivo, nunca antes vista, debe ser realizada garantizando la seguridad de nuestros pacientes y de los propios equipos de enfermería. La reciente evidencia, basada en el conocimiento y experiencia internacional y nacional señala que los procesos clínicos pueden realizarse de manera más segura en una nueva ola de casos a través de ciertas recomendaciones.

Hacer coincidir los recursos del personal de enfermería con las necesidades del paciente crítico es un factor clave en la seguridad de la atención, existiendo fuerte evidencia acerca del impacto de las dotaciones por paciente sobre la mortalidad, la cual se incrementa cuando la relación paciente-enfermera(o) es comprometida. Por ello, es clave mantener la relación de enfermeras(os): pacientes en un máximo de un(a) enfermero(a) para tres pacientes, en comparación con la relación habitualmente sugerida de un(a) enfermero(a) para dos pacientes. Esto podremos lograrlo sólo a través de la inclusión de refuerzos desde otras áreas de nuestro sistema sanitario.