Como SOCIEDAD CHILENA DE MEDICINA INTENSIVA, lamentamos el fallecimiento de la Dra. Carol Ortiz, quien nos dejó hoy luego de más de 15 años de trabajo comprometido y riguroso al cuidado desinteresado de nuestros pacientes críticos.

Quienes trabajaron codo a codo con ella la recuerdan como una médica extraordinaria, de un enorme compromiso con sus pacientes y familias, profundamente humana y empática. Excelente amiga, jugada y dispuesta a ayudar en todo para sacar adelante cada paciente.

Su partida ocurre producto del servicio al prójimo, a pesar de conocer el riesgo que supone actualmente para la propia integridad, lo que sin duda constituye un acto médico de heroísmo y nos recuerda a todos el sentido más profundo de nuestra vocación.

Reflexionemos como equipos de intensivo sobre nuestra fragilidad. Dependemos unos de otros para cuidarnos, para mantener alta la guardia, levantar las alarmas que correspondan y asegurar que nuestros equipos, sobre cualquier consideración, ejerzan el cuidado de cada paciente con el resguardo y cuidado que merecen.